-¡Hola Rowi!-, decía ella, a veces con la voz en alto, otras, con el tono un poco apagado pero de todos modos, nunca dejo de saludarme, aun puedo recordar la primera vez que vi a Patricia entrar al aula de 1ºC de Ciencias Sociales y Humanidades, estábamos en un escondido pasillo de la escuela, el ultimo salón para ser mas claro. Yo me senté en el fondo, en un segundo banco de la segunda fila con un viejo compañero de la primaria, Maxi. Ahí estaba sentadito yo, sacando mis útiles y listo para empezar a “estudiar”.
En ese instante entro ella, ¡si ella!, Patricia, en ese momento obviamente no sabia ni que se llamaba así, ni mucho menos que seriamos tan buenos amigos durante nuestra estadía en la escuela. No recuerdo que entro diciendo, pero recuerdo que me reí y me dije algo así como - ¡Con esta me hablo!-. Y bueno, no recuerdo bien si fue ese día o el siguiente que comenzamos las clases cuando comencé a hablar con ella, pero me acerque, fui y le pedí un lápiz, después unas hojas de química, un resultado de matemáticas, y en esos lapsos siempre alguna gracia hacia yo para hacerlas reír, -Si hacerlas, se sentaba con una chica llamada Giselle-. Y siempre se reía, y me decía que volviera así las hacia reír, y yo contento volvía para servir como arlequín de las dos doncellas.
De ese modo me fui acercando a Patricia, me encantaba charlar y reírme con ella, y casi sin darnos cuenta con el pasar del tiempo plantamos un árbol llamado “Amistad”, ese 2003, fue unos de los años que mas recuerdo por que fue cuando comenzó todo, conocí a otras personas, que si bien no las veo a menudo, las veces que nos vemos pasamos gratos momentos. Bien, sigo con la protagonista de hoy.
Pato es una persona bellísima, tanto superficial como interiormente, su estilo de ropa era una mezcla de hippie con rock and roll, cabe destacar que la mina sabia combinar muy bien los dos estilos de ropa. Y su carácter, podría compararse con una serena brisa de atardecer costeño, puedo asegurarte que su vos me transmitía paz, donde ella estaba transformaba el lugar de alguna manera con su espíritu.
En el 2004, teníamos que estar juntos. Y si, ambos sabíamos que éramos el uno para el otro así que nos sentamos junto a la pared, con otro grupo de chicos y chicas, y así pase mis mañanas en la vieja media, molestando a quien tuviera cerca, por ejemplo, a una compañera, Mariana, fue “El Gato” del curso hasta hoy cuando me la cruzo en algún pub de Gral. Rodríguez., Vanesa era el dinosaurio “Barney” por que una vez llevó un buzo del color del dinosaurio y ahí le quedo el apodo, y Damián era el canta autor, músico, abogado, cupido y consejero de la vida del curso. A el nunca le puse un sobre nombre, si alguien dice –Damian-, es el, nada menos que Damian. Ese segundo año en la escuela, fue divertido, me gustó.
Momentos culminantes. Llego el 2005 Pato, voy a decirte que faltaste mucho, te quedaste dormirda, no tenias ganas, tenias que hacer, perdiste el colectivo, llovía, no tenias terminado el trabajo practico, fueron las respuestas que me dabas cuando no venias, pero siempre estuve ahí para darte un abrazo, para escucharte, para compartir una entrada, una salida, ir a ver ropa, el ángel azul, la plaza, hacer tiempo, íbamos a lo de mi abuela, a veces solos, otras con Damian, o las chicas, y esos momentos no se me borraran de mi jamás, al menos que yo quiera, pero no quiero borrar los buenos momentos, por que son buenos, y hoy no me joden, y quizás yo también tendría que haber estado mas tiempo con Pato, pero a veces nos teníamos que despegar un poquito para no pelearnos en esos días en que uno anda virado, que fueron pocos, a veces a la salida me iba con Paulo caminando y hablando, y me acordaba de Pato, cuando llegaba a la estación y veía la parada del 365, pero bueno al otro día abrazos y risas enmendaban lo ocurrido el día antes.
Ese año que pasó estuvo excelente, algunos compañeros se habían quedado atascado un año, pero igual nos seguimos hablando y la buena onda esta siempre, al menos por mi parte, pero allá estábamos todos muy bonitos y bien vestidos listos para que nos entregaran la medalla y el diploma.. Pero algo faltaba, el curso ya estaba por ingresar al salón, y aun faltaba alguien. Patricia.
Pato nunca llego a la entrega de diplomas, Damian y yo la esperamos, pero algo dentro nuestro ya nos decía - Pato no viene-, pero igual mirábamos si entraba, por supuesto no entro, y desde aquella calurosa noche de noviembre, por largo tiempo no vi a mi mejor amiga. Los días pasaron, los meses también, y finalmente el 2005 termino.
Pasaron tres años desde aquella noche de egresados, cada uno de nosotros hizo su vida, y la vida siguió, nos pasaron cosas como a cualquier ser humano e hicimos lo mejor que pudimos, yo la vi. un par de veces a ella, pero fueron ratitos, re lindos, pero ratitos, pero eso había y tenia que aceptarlo, el ultimo lindo recuerdo con ella es comiendo con ella y la mamá en su casa de José. C. Paz comiendo empanadas de atún, prometiéndonos, y diciendo que nos volveríamos a ver seguido, que no nos cortaríamos.
Luego de un tiempo, nos vimos, pero las cosas habían cambiado, yo no podía ir más a su casa por que podría perjudicarla con la relación con su novio, me dio un beso en la mejilla y me saludo. las ultimas palabras que me dijo fueron- Rowi, tenes que irte, por que esta viniendo y no quiero que te haga nada, perdóname que esto termine así Rowi, por que yo te quiero mucho pero no puedo seguir teniendo problemas, no vuelvas, yo voy a ir a tu casa después y hablamos, anda por esa calle y cuidate-. Esa fue la última vez que la ví.
-¡Hola Rowi!-, decía ella, a veces con la voz en alto, otras, con el tono un poco apagado pero nunca volví a verla.
Felices fiestas a todos los que compartieron tres años que no voy a olvidar, de verdad Gracias.
Feliz Navidad Patito, Feliz año nuevo
Te sigo esperando,con mucho cariño, tu amigo Rowi.
Marcos Rouan>
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